julio 19, 2013

¡Nueva biblioteca!

Miguel Rodríguez Roncal, profesor cajabambino amigo de nuestra Red, brega cada día por afirmar la cultura y educación en su pueblo, particularmente en la comunidad de Pingo, donde trabaja como docente.
Animado por la promoción de la lectura en un taller dictado por nuestro compañero Alfredo Mires, Miguel fue llevando la noticia a su comunidad y, luego de conversar mucho con los padres de familia, se motivaron para formar una biblioteca rural.
Nos enviaron su solicitud, de inmediato les contestamos y enviamos los libros: ¡la biblioteca ya empezó a funcionar!
La comunidad eligió la señora Carmen Rosa Reyes Flores como bibliotecaria y ella ofreció atender a los lectores, junto con su familia, en la biblioteca que ha pasado a instalarse en su casa.
Nuestras felicitaciones por su compromiso.
¡Bienvenidos y buen viento!

El caudal del río

Hace unas semanas, el Equipo Central de la Red sostuvo una reunión con Ursula Mocker, presidente de la asociación “David’s Schleuder – La Honda de David”, quien se encontraba de visita entre nosotros.
Ursula nos contó sobre las actividades y el sentido que los miembros de esta asociación encuentran en su labor, en Alemania, en beneficio de muchos niños y niñas con “discapacidad” en las comunidades campesinas de Cajamarca.
La “Honda de David” quiere ser una herramienta, común y silvestre, campesina, de fácil adquirir y de complejo manejar de “los pequeños” para enfrentar a “los grandes”.
Ursula –con sus propias palabras– nos explica por qué trabajan como voluntarios en Alemania para niños con capacidades proyectables en el Perú:
“Nuestro tiempo de vida es un regalo que queremos compartir de manera concreta con otros. Por eso organizamos acciones que para nosotros tienen un significado especial y nos llenan de alegría.
Queremos que nuestras actividades y acciones sean como un río cuyo caudal aumenta conforma avanza, que trae consigo agua bendita y que contribuye a que la vida de otros sea más llevadera”.

Libros que animan

Tuvimos hace poco la grata visita de nuestra amiga Gabriela Hidalgo y con ella también llegaron libros ya empaquetaditos para ir al campo.
Jorge Marchena, quien antes ya ha tenido ese generoso gesto, esta vez había reunido los libros de su hija y nos los enviaba para compartirlos con los hijos de los comuneros que aman leer, como ellos.
Gracias a esa generosidad, el ánimo puebla estos andares.

Jacinto

Jacinto Aguilar Neyra, comunero de Carrizal, en la provincia de Cajabamba, es un veterano de la Red.
Asumió la Coordinación de su zona desde mediados de los años 80. Y nunca se ha detenido.
En los peores años de la violencia en el país –que afectó duramente al sur de Cajamarca–, Jacinto se mantuvo de pie, sorteando los peligros para poder visitar sus comunidades y animarlos con la lectura.
Cuando, años después, pasó la borrasca, Jacinto animó aún más a los suyos para seguir juntándose, reflexionando y leyendo tanto su realidad como sus libros.
Y ahí sigue, sin descanso y decidido.

Leyendo

Las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen. El otro margen es lo que importa.
José Saramago

¿…y si usted fuera nosotros?

Desde el año pasado, el Programa Comunitario de la Red ha establecido una alianza estratégica con el CREBE: Centro de Recursos de Educación Básica Especial.
CREBE es la entidad encargada de proveer los recursos para el trabajo de inclusión escolar de niños con necesidades educativas especiales.
Uno de estos recursos –y quizá el principal y más importante– es la capacitación a profesores de inclusión. En este año, nuestra compañera Rita Mocker fue invitada a acompañar estas capacitaciones de CREBE a nivel provincial en Cajamarca.
El paso principal, a nuestro parecer, es lograr una sensibilización profunda de los docentes. Sólo así se alcanza una aceptación plena de los alumnos con necesidades educativas especiales. Si conseguimos que un profesor se sienta tocado por la difícil situación que atraviesan estos niños, ya hemos avanzado la mitad del camino. Todo lo demás –conocimientos específicos, técnicas, metodología y didáctica– resulta adicional.
Si mucho más gente pensara cómo sería si este niño con “discapacidad” fuera su propio hijo –o como si fuera él mismo–, seguro el mundo sería diferente. Para todos.

julio 17, 2013

El Perol

“Cuando bebas el agua no olvides la fuente”.
Laguna El Perol, en las alturas de Cajamarca.
Foto de Mar Soler

La fuerza de Duani

Conocimos a Duani y su hijo Salomón en Bambamarca, en abril del 2009. El niño había nacido con síndrome Down y ya tenía 8 meses. Duani es una madre joven y que su primer hijo tenga estas dificultades le había chocado mucho.
Hace algunas semanas, como todos los años, nos reunimos nuevamente con los niños del Programa Comunitario y sus padres, y ahí encontramos una Duani muy cambiada.
Durante la reunión nos dio su testimonio, nos contó de los retos y desafíos y de las trabas que la vida y la burocracia ha puesto en su camino. Salomón va a cumplir 5 años en setiembre, pero no sólo él, sino también su mamá ha crecido mucho.
Encontrar personas así, con esa fuerza, dedicación y convicción es –en el fondo– lo que nos anima tanto en el Programa Comunitario. Apoyar a que se forje gente luchadora que hacen respetar su valor y sus derechos y los de sus hijos. Ahí vamos, ahí estamos.
No se trata únicamente de rehabilitación y terapia; se trata, sobre todo, de acompañar e impulsar la dignidad de los rechazados por la sociedad oficial “normal o perfecta”.

Pascual y Chuco

Pascual Sánchez es un veterano de la Red. Se integró hace más de treinta años y no ha parado de caminar.
En más de una ocasión ha sido miembro del Comité Central de Coordinación y miembro del Consejo de Mayores, así como Coordinador de Chuco, en la provincia de San Marcos.
Su presencia entre nosotros siempre ha sido ejemplar y alentadora. Sus profundas reflexiones, su extraordinaria solidaridad y su enorme memoria, acompañada de un alto conocimiento de la historia medieval europea, han marcado muchas de nuestras asambleas comunitarias.
Pero los años pesan y los esfuerzos marcan. Y Pascual continúa, aunque ya está pasando la posta a su hijo Manuel, para que los andares no cesen y los sueños se afirmen.

Entre continentes

En el mes de mayo, el Programa Comunitario recibió la visita de dos representantes de Kindernothilfe, Alemania, la entidad que apoya económicamente nuestro trabajo con los niños con capacidades proyectables en las comunidades campesinas.
Michaela y Evelyn, las responsables para Perú, habían venido para conversar sobre el progreso del trabajo en los últimos tiempos y para informar sobre la política de Kindernothilfe para el futuro.
En estos tiempos, donde la comunicación muchas veces se realiza de manera virtual en desmedro del contacto personal, encontrarse cara a cara y en franca fraternidad constituye una suerte enorme. Y acorta la distancia entre continentes.

Yawarcocha


Han Shan era el nombre de un antiguo poeta chino que se retiró a vivir a los montes. Él escribió alguna vez: “Nadie puede beber agua de un espejismo”.
En la soledad agreste de su retiro, el poeta supo dilucidar sobre el valor del agua.
Aquí, en los andes, los pueblos de poetas pusieron a este remanso el nombre de “Yawarcocha”, que en lengua quechua significa “Lago de sangre”, quizá porque el agua nace de la base de la montaña y fluye hasta el enorme cuenco protegido por dos imponentes parejas de apus o cerros sagrados.
Nada que ver con la historia torcida que alguien urdió –diciendo que ahí había ocurrido una cruenta batalla entre incas y cajamarquinos y que, al final, más de veinte mil vencidos fueron degollados de manera que la laguna se tiñó de sangre– para hacer creer que los nuestros siempre fueron belicosos.
Allá fuimos para saludar a las montañas y hacer nuestras ofrendas al agua bendita que nos sostiene y fecunda.

Poema a las Bibliotecas Rurales

Yanela Fernández Burga, alumna del 5° grado de primaria del Centro Educativo de la comunidad de Masintranca, escribió este poema para el encuentro de lectura en su comunidad y aquí lo compartimos:

Todo apunta a superar
todo combate los males
si más leo más aprendo
con Bibliotecas Rurales

Que contento estoy ahora
siento que todo lo puedo
al tenerlo en Masintranca
a nuestro compañero Alfredo

Alumnos y profesores
todos llenos de emoción
bienvenido a Masintranca
gente que trae superación

Lectura de nuestros libros
nos lleva a investigar;
a Bibliotecas Rurales
nos podemos integrar

Al escuchar de lectura
palpitó mi corazón
permítanos leer sus libros
que no estén en un rincón

Interesante el programa
hasta el día está bonito:
de Bibliotecas Rurales
quiero leer un librito.

Masintranca lee


El ánimo por la lectura ha prendido firme en la comunidad de Masintranca, en la provincia de Chota.
Esto gracias sobre todo a la iniciativa del Coordinador de nuestra Red, Sergio Díaz Estela, y al empeño de la profesora Maribel Vásquez Rubio, voluntaria participante de nuestro Proyecto Co-Libris.
Alfredo Mires, responsable del proyecto, estuvo de visita en la comunidad y la profesora Maribel había organizado una verdadera fiesta de la lectura en la que los niños –tanto de su aula como de todo su centro educativo, motivados en este tiempo al ver los logros alcanzados– participaron con muchísimo entusiasmo.
¡Nuestras felicitaciones por este grato quehacer!

Gratitud

Como responsable del Programa Comunitario de nuestra Red de Bibliotecas Rurales, salgo una vez al año a visitar los niños con capacidades proyectables que atienden los 17 coordinadores en sus comunidades. Ellos realizan sus visitas, generalmente, dos veces cada mes, pero sabemos que eso sólo son las cifras oficiales y que en realidad salen con mucho más frecuencia.
Llegar a las comunidades, a las casas de los niños y sus familias, es cada vez un reto grande para mí. No sólo porque implica mucha preparación y el trabajo durante estos días de visita es muy intenso, sino porque cada uno de los niños –con sus diferentes problemas y afecciones, su compleja situación de salud y los desafíos que implica enfrentar la vida día a día para ellos y sus familiares– me toca profundamente el corazón.
Y me conmueve porque siento a flor de piel la lucha para permanecer, el inmenso cariño y la conmovedora vitalidad de estas criaturas. Las historias familiares que hay detrás de cada niño, los problemas sociales y de sobrevivencia, el hambre palpitante, las necesidades enormes… todo eso hace parecer muy pequeño el apoyo que podemos ofrecer como personas y como programa de trabajo.
Por otro lado, veo la enorme voluntad y el gran esfuerzo, el despliegue incondicional y los cientos de horas de esfuerzo voluntario de nuestros coordinadores, el amor que ellos mismos sienten por los niños a su cargo y el ánimo que tienen para hacer de este trabajo un tejido de familiaridad, comprensión y solidaridad. Y me siento aún más diminuta con mi propia labor.
Sé que todos los avances de los niños se deben, principalmente, al esfuerzo de ellos mismos, de sus familias y de los coordinadores del Programa Comunitario. Por eso quiero aprovechar este espacio para enviarles públicamente mi gran respeto y un abrazo enorme. No hay “gracias” que pueda reciprocar esta voluntad.
Y va mi infinito agradecimiento a todas las personas que nos acompañan desde la Oficina Central en Cajamarca. Sin Lola, Karina, Alfredo, Rumi y Mara, a este trabajo le faltarían manos, pies, cabeza y corazón.
Con todo mi respeto y cariño
Rita Mocker

Cajabamba Co-Libris


En el transcurso de estos meses hicimos dos viajes a Cajabamba, para visitar las comunidades y realizar talleres de lectura y cursos con profesores.
Estar en Cajabamba recarga el ánimo y lo impulsa.
La amistad con don Miguel Rodríguez y toda su familia, el compartir lo caminos y las esperanzas con ellos y los amigos de la zona, nos hacen querer estar siempre allá.
El Proyecto Co-Libris, que integra Miguel Rodríguez Roncal, compañero nuestro y profesor en la comunidad de Pingo, tiene ahí un bastión de la lectura y la recuperación de la cultura cajabambina.
Y él, junto a su esposa, organizó también un taller sobre promoción de lectura –dictado por nuestra Red– al que asistieron más de cuarenta docentes sinceramente preocupados por la situación educativa de su pueblo.
Con razón, el filósofo Lucio Anneo Séneca decía hace más de dos mil años que “No bastan en una nación las fuerzas sin la unión, ni la unión sin fuerzas”.

El calor de Sócota

En el mes de mayo, la responsable del Programa Comunitario realizó su viaje anual a Sócota, en la Provincia de Cutervo. Ahí son voluntarios, en la actualidad, cuatro coordinadores del Programa: Ángela, Rosa, Abel y Nolberto. Tres de ellos han ingresado al Programa recién desde algunos meses.
En la zona contamos, además, con el apoyo de Liliana Díaz, quien asesora el trabajo del Programa, es responsable de las coordinaciones entre el Programa y el Hospital de Sócota y apoya con su amplia experiencia a los nuevos miembros de este equipo.
Sócota se ubica en un valle muy bonito y muy verde, y ahí no sólo acoge el calor del ambiente, sino también el calor humano.
Todos los coordinadores han logrado formar grupos de padres con las familias de los niños a su cargo, quienes demuestran mucho respeto y cariño entre sí y con nosotros, como visitantes. En más de una reunión escuchamos que “somos una gran familia” y que en ningún otro sitio se sienten tan bien recibidos y respetados como en estos grupos.
Lograr esa formación humana, ese ambiente de solidaridad, ese apoyo mutuo y ese compromiso, va mucho más allá de aprender ejercicios de terapia o de saber aplicar conocimientos de rehabilitación. Es una muestra de cómo el Programa Comunitario se esfuerza por enlazar, solidariamente, las manos y los corazones de la comunidad desde y con los niños con “discapacidad”. Es una brega por reivindicar la ternura vivida, el calor expreso nacido desde la naturalidad y la sencillez de los niños.

julio 16, 2013

¡100 millas y más!


¡Nuestra compañera Helen Heery –responsable de Sarah's Rural Libraries en Inglaterra– no ha parado en todos estos meses con sus acciones solidarias para la Red!
Y con ella voluntarios extraordinarios que han volcado sus talentos por nosotros.
Nuestra gratitud eterna a Maurice y Evie, que hicieron un recorrido de 100 millas.
A Dave Porteous, por su larguísimo recorrido en bicicleta, y a Goose McCoy, que con su talento –y las melodías bailables de los años 60, 70 y 80– animó a la fiesta en Nottingham.
Éste es un sueño compartido, no un acopio de caridad. Es decir, es el denuedo de la solidaridad enaltecida.
Para nosotros es importante saber que no estamos solos, que estamos acompañados en los caminos y en las esperanzas.
Sin este acompañar, el camino sería más largo y las certezas más lejanas.
La Asamblea General de la Red sabe de estos esfuerzos y los comparte en el propio campo, en las comunidades donde estamos y vivimos.
En tanto estas Asambleas son vitales para nuestra organización, los esfuerzos de estos amigos nuestros llegan al fondo mismo de la causa.
Nuestro reconocimiento también, entonces, para quienes han apoyado la realización de estos eventos y a quienes continúan mostrando su interés por estos francos andares.