febrero 20, 2010

Cuentos de Cajabamba

Nuestra Secretaría de Capacitación y Producción de Materiales está preparando la publicación de un libro de cuentos recopilados por el Profesor Miguel Rodríguez Roncal y sus alumnos de la comunidad de Pingo. Aquí un pequeño avance:

Érase una vez un señor que era rosariero y que siempre andaba por la Laguna Negra. Nunca le había pasado nada, hasta que una noche muy de noche, volviendo de hacer un rosario de pronto se le apareció el diablo y le dijo:

– Hola, amigo.

– Hola –respondió el señor asustado.

Le dijo el diablo:

– Vamos, amigo, que me acompañes a traer un muerto.

El señor le respondió:

– Ahorita tengo que irme a mi casa.

– No te preocupes, vamos y te vuelves y te vas a tu casa.

Se fueron y llegaron a una quebrada. El diablo le dijo:

– Espérame aquí, agarra la mula y no te vayas ir.

El diablo se fue a traer el muerto. De un rato asomó el diablo cargao el muerto y le dijo:

– Sube a la mula y recíbeme el muerto para que me suba.

El hombre agarró el muerto, subió el diablo y se fueron.

El diablo por el camino iba comiendo los dedos del muerto.

Llegaron a su cueva, bajaron el muerto y le dijo el diablo al señor:

Ahora puedes irte. Agarra un poco de arena.

El hombre le dijo:

– No estoy loco, ¿porque voy a coger arena?

– Pesca –le dijo el diablo.

El hombre agarró la arena y en sus manos se volvió oro. Llenó a su alforja y se fue feliz a su casa.

Contado por Paulina Bazalar Aro, 56 años de edad

Recogido por Lucía Paredes Casamayor, 11 años de edad

febrero 18, 2010

Arte y solidaridad de Daniel Montero Galán

Tuvimos la suerte de conocer los extraordinarios dibujos y acuarelas del artista español Daniel Montero Galán en las ilustraciones del libro “Todo el mundo cuenta”.
Como la Red se halla afianzando su Serie “El domador de cuentos”, nuestro compañero Alfredo Mires escribió a Daniel consultando la posibilidad de utilizar algunas de sus imágenes en nuestras publicaciones. Y ésta es la generosa respuesta que nos hizo llegar:

Hola, Alfredo:

Es un placer recibir tu mensaje y saber que todavía queda buena gente sobre el planeta.

He visitado vuestro blog y me parece muy interesante, a la vez que necesaria, la labor que realizáis.

Me alegro de que os gusten mis ilustraciones y estaría encantado de colaborar con ustedes, así que si necesitan cualquier tipo de ilustración, siempre que tenga tiempo de realizarla (ya que actualmente estoy bastante liado) estaré encantado de ayudaros.

Si quieren usar alguna de mis ilustraciones que no hayan sido editadas, comuníquenmelo y se las cederé sin problemas.

En mi página web pueden ver más de las cosas que hago: http://www.danielmonterogalan.com/

O también en mi blog:

http://danielmonterogalan.blogspot.com/

Espero que sigáis haciendo que este mundo sea más humano.

Gracias por escribirme.

Un abrazo


Daniel Montero Galán

febrero 17, 2010

Bienvenida Melanie

Melanie Irmey, de nacionalidad alemana, ha estado trabajando como voluntaria en la comunidad de Jangas, Huaraz. Antes de regresar a su país, Melanie solicitó participar un tiempo como voluntaria en nuestra Red, la misma que había conocido durante un seminario para voluntarios extranjeros que tuvo lugar en la sede de Bibliotecas Rurales en agosto del año pasado.
Desde el día 14 de este mes, Melanie se ha incorporado a las tareas del Centro de Canje, a la transcripción de cuentos manuscritos por los comuneros, al reciclado de papel y a todas las tareas comunales que forman parte de nuestro quehacer.
Bienvenida, Melanie.
Albert Einstein decía: “Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.

febrero 12, 2010

De la lectura en las Bibliotecas Rurales

Dice César Eladio:

“Al aprender a leer, el campo aprende a defenderse y a no se dejarse engañar”.

Abel dice:

“El libro es una herramienta para la producción agrícola y para integrar más a la familia”.

Dice José Félix:

“Los libros enseñan a leer y a aumentar la inteligencia, la sabiduría del hombre”.

Dice Pascual:

“La lectura permite informarnos de lo que ha acontecido y lo que va a acontecer".

Dice Clara:

“El libro siempre está a mi lado: si me olvido algo lo vuelvo a leer”.

Javier dice:

“Leer sirve para darnos cuenta que hay mundos diferentes. Hay éste donde hay ricos y pobres. Y así no puede ser”.

Marcial dice:

“Leer permite darnos cuenta que nuestra vida depende de la naturaleza”.

Alfredo dice:

“Al libro se le puede llevar a todas partes, no necesita electricidad ni baterías: uno mismo es la energía y en vez de descargarse se recarga”.

Pascual dice:

“Leer es informarse. Y la información debe ser permanente”.

Dice Silverio:

“Leer ayuda a aprender cosas buenas y desaprender cosas malas”.

Dice Dina:

“Sirve porque la mujer campesina tiene la oportunidad de aprender a leer y a escribir en su propia casa y donde quiera”.

Dice José Isabel:

“La lectura es importante porque el campesino pone en práctica lo que lee”.

Fidencio dice:

“El libro es un como un arma de defensa, una herramienta de trabajo, un amigo para siempre”.

Javier dice:

“Leer nos hace más fuertes”.

Dice Alfredo:

“El libro va donde nosotros vamos. Y nosotros vamos donde alumbra”.

Dice Igor:

“El libro inculca a los hijos y a la familia el hábito de la lectura”.

Dice Santiago:

“Leyendo recuerdo”.

Dice Santos:

“Leyendo me alegro”.

febrero 10, 2010

Homenaje a Pascual Sánchez

En el 2011, Pascual Sánchez Montoya, comunero de Chuco, en la Provincia de San Marcos, cumplirá 30 años como Coordinador de la Red de Bibliotecas Rurales.
Pascual ha sido en algún momento Coordinador General de la Red, miembro del Comité Central de Coordinación, del Consejo Permanente, del Consejo de los Mayores… y continúa siendo Bibliotecario Rural.
La Red se precia de contar con la sabiduría de Pascual, con su generosidad y afecto limpio.
Pero no son sólo sus extraordinarias cualidades como comunero: aunque Pascual ni siquiera pudo terminar sus estudios primarios, nunca cesó de estudiar y más aún, como lector se especializó en historia medieval europea, a más de su incalculable bagaje en otros campos.
En la reciente Asamblea General de la Red, Pascual recibió el homenaje y el Mérito a la Constancia, en reconocimiento a su dedicación y compromiso con la lectura y cultura de sus comunidades.
Toda la Asamblea expresó su reconocimiento por el trabajo y la perseverancia de este veterano nuestro.
No soy digno –Dios lo sabe– de estos distingos, ya que trabajo con humildad y me identifico con el amor a los libros.
Tampoco tendría cómo pagar la alegría que me otorga la presencia de niños y jóvenes que siguen por la senda del saber y de la cultura. Porque este honor y esta alegría es el verdadero camino de un bibliotecario; los bibliotecarios estamos llamados a ser autoridades culturales, agentes de este sueño comunitario.
Agradezco al Padre Juan, que junto con Alfredo me motivaron para no rendirme nunca, para seguir leyendo los caminos y este tesoro que son los libros y las palabras.
Gracias a mi comunidad, a mi familia y a todos ustedes, mis hermanas, mis hermanos”.
Pascual recibió y seguirá recibiendo el abrazo franco de toda la Asamblea. Y él asumió la entrega de las alforjas cargadas de libros –símbolo de nuestros andares para visitar a las bibliotecas en el campo– a aquellos Coordinadores que se habían destacado en sus diversas acciones de Promoción de la lectura en las comunidades.

Visita de Ursula Mocker

A fines de enero se despidió de nosotros Úrsula Mocker. Después de más de dos meses en el Perú regresó a Alemania. Nosotros estamos muy agradecidos de haber podido compartir con ella momentos cariñosos y apreciados.

Úrsula es una de las fundadoras de la asociación civil “La honda de David” que acompaña y apoya desde el otro lado del mundo a nuestro trabajo del Programa Comunitario para y con los llamados niños “discapacitados”.

Pero Úrsula es más para nosotros: es mamá, abuela, amiga. Y siempre está al tanto de nosotros, siempre busca soluciones donde percibe dificultades, siempre nos sorprende con afecto especial.

Agradecemos muy de veras este tiempo y esta ternura compartida con Úrsula y nos sumamos a las palabras que escribieron nuestras compañeras de la Oficina Central en su tarjeta de despedida:

“Úrsula: Usted no habla nuestro idioma. No comprende lo que decimos, pero sabe lo que sentimos. Acude en nuestro auxilio tan pronto siente que lo necesitamos. Siempre está pendiente de nosotros. Nos ofrece un cariño muy cercano incluso estando en un lugar tan lejano. ¡Usted es una gran amiga!”

febrero 08, 2010

“De vivir viviendo se vive vivo”


Imágenes de nuestra Asamblea General:
- Edwin Vásquez, Coordinador de Bibliotecas Rurales en el distrito de San Luis de Lucma –a unas doce horas de viaje desde Cajamarca–, tomó la iniciativa de llevar a cabo una Feria de Lectura en su comunidad: en medio de la feria agropecuaria, Edwin proclamaba a voz en cuello las preguntas que el público se acercaba a intentar responder: los ganadores eran aquellos que respondían correctamente y entonces recibían como premio algunos de los libros de nuestra Red.
Tanto se animaron los participantes que se fueron prometiendo leer más para responder mejor.
Edwin, con los esfuerzos de Abel Vásquez, también Coordinador voluntario de la Red, agradecieron el esfuerzo invitando a todos a un All’pata paguikun o ceremonia de ofrenda la tierra.
- El Equipo de Bambamarca, integrado por siete Coordinadores Bibliotecarios voluntarios, volvió a reunirse luego de mucho para hacer una evaluación del contexto en el que se hallan, retomar firmemente su compromiso con las comunidades y afianzar los andares desde las Bibliotecas Rurales.
Uno de los primeros pasos será la realización de un diagnóstico comunitario de la zona, dado que la presencia depredadora de las industrias extractivas ha generado serios desmembramientos tanto en el ambiente como en la vida de sus comunidades.
- Esta situación no sólo toca a Bambamarca: situación similar se vive en todas las provincias de Cajamarca. Los comuneros de la zona de Celendín saben que deben cuidar las lagunas que siempre les prodigaron el agua y con ella sus propias vidas.
- Eladio Burga, comunero Coordinador de La Ramada, habló por toda la Asamblea para felicitar las iniciativas, el inquebrantable ánimo comunitario, y demandó mantener en alto la franqueza de siempre y el amoroso coraje que guía los pasos de quienes han asumido desde hace tanto este compromiso.
Dijo el compadre Minguito –en “Los hombres de maíz”, de Miguel Ángel Asturias– “De vivir viviendo se vive vivo, como dijera mi abuela”.

febrero 05, 2010

Haití

Un texto de Eduardo Galeano

Nada tiene de nuevo el ninguneo de Haití. Desde hace dos siglos, sufre desprecio y castigo. Thomas Jefferson, prócer de la libertad y propietario de esclavos, advertía que de Haití provenía el mal ejemplo; y decía que había que “confinar la peste en esa isla”. Su país lo escuchó. Los Estados Unidos demoraron sesenta años en otorgar reconocimiento diplomático a la más libre de las naciones. Mientras tanto, en Brasil, se llamaba haitianismo al desorden y a la violencia. Los dueños de los brazos negros se salvaron del haitianismo hasta 1888. Ese año, el Brasil abolió la esclavitud. Fue el último país en el mundo.


Haití ha vuelto a ser un país invisible, hasta la próxima carnicería. Mientras estuvo en las pantallas y en las páginas, a principios de este año, los medios trasmitieron confusión y violencia y confirmaron que los haitianos han nacido para hacer bien el mal y para hacer mal el bien.

Desde la revolución para acá, Haití sólo ha sido capaz de ofrecer tragedias. Era una colonia próspera y feliz y ahora es la nación más pobre del hemisferio occidental. Las revoluciones, concluyeron algunos especialistas, conducen al abismo. Y algunos dijeron, y otros sugirieron, que la tendencia haitiana al fratricidio proviene de la salvaje herencia que viene del África. El mandato de los ancestros. La maldición negra, que empuja al crimen y al caos.

De la maldición blanca, no se habló.

febrero 03, 2010

Bienvenidos Elia y Andrés

Sin duda, las experiencias de voluntariado en Bibliotecas Rurales marcan nuestro trabajo. Todos somos voluntarios y nos animamos en el camino acompañándonos, leyendo juntos, organizándonos desde la comunidad, reflexionado sobre nuestras marchas…
En estos días –luego de solicitar su incorporación como voluntaria en la Red desde el año pasado y de haber sido aprobada por la Asamblea–, arribó a Cajamarca Elia Sevilla Sánchez, psicopedagoga de nacionalidad española, quien se participará en los procesos de nuestro Programa Comunitario.
Andrés Elbaum, profesor argentino, sólo podrá estar unas semanas como voluntario con nosotros.
La presencia de Andrés y Elia, que ya se hallan integrados en nuestro equipo, es una franca contribución a la dinámica de nuestro quehacer.
La comunidad no cesa de crecer. El ánimo no merma con el voluntariado y, como dijera un antiguo texto sagrado hindú del Brihadaranyaka Upanishad (“Lo que se aprende sentado a los pies del maestro en el bosque”), IV.4.5.:
Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.
Tal como es tu deseo es tu voluntad.
Tal como es tu voluntad son tus actos.
Tal como son tus actos es tu destino.

Importancia de las asambleas

Esta vez nos hemos reunido cuarenta miembros de la Red de Bibliotecas Rurales procedentes de las provincias de Cajabamba, Cajamarca, Celendín, Chota, Contumazá, Cutervo, Hualgayoc, San Marcos y San Pablo.

Algunos de nuestros compañeros coordinadores de la Red deben hacer un día de marcha a pie y luego otro día de marcha en bus, micro o lo que fuere para poder llegar. Y llegar cargados de libros para su canje, a más de su aportecito (con los productos de sus campos) para la olla común que todos juntos compartimos durante los días de reunión.

Esos viajes cuestan y, aunque apostamos por el auto sostenimiento, nuestras asambleas no serían posibles sin el apoyo solidario de quienes comparten estos sueños.

En esta reunión reciente de enero tuvimos que debatir si las asambleas de nuestra Red deberían llevarse a cabo sólo una vez al año y no dos como hasta ahora (en años anteriores, con mejores posibilidades económicas, se realizaban cada tres meses).

Aunque sea venimos a pie, pero no podemos dejar de encontrarnos”, dijeron los comuneros. “Esta es una minga (trabajo colectivo voluntario) que no puede dejar de hacerse”; “Aquí nos encontramos para animarnos, para que no nos coja el desaliento, para alegrarnos y levantarnos”; “Aquí nos reconocemos, nos impulsamos”; “Estamos tristes si no nos encontramos. Aquí compartimos y nos refrescamos”; “Aquí nos afianzamos en nuestro sentido comunitario, en nuestra dignidad. Tenemos que seguir encontrándonos”.

Así que a pesar de los pesares, no hay posibilidad de detenerse y menos aún de retroceder.

Por lo contrario, la Asamblea decidió que se siguieran llevando a cabo las dos reuniones de Coordinadores más una Asamblea General de Bibliotecarios al año.

“Como no sabíamos que era imposible, lo hicimos”.

febrero 02, 2010

Animando a leer

En los caminos hacia alguna de las comunidades en las que nos encontramos, así como en las propias Bibliotecas Rurales en las casas de los comuneros bibliotecarios, se pueden hallar afiches animando a la lectura. Aquí compartimos uno de ellos, en cuyo texto Manuel González Prada –pensador y poeta anarquista (Lima 1844 – 1918)– dice:

Rompamos el pacto infame de hablar a media voz.

Dejemos la encrucijada por el camino real y la ambigüedad por la palabra precisa.

Al atacar el error y acometer contra sus secuaces, no propinemos cintarazos con espada metida en la funda: arrojemos estocadas a fondo, con hoja libre, limpia, centelleando al sol.


¡¡No te quedes en esta página!! Sigue leyendo en tu biblioteca…

Asamblea General de la Red: voluntad y compromiso

Los días 13, 14 y 15 de enero tuvo lugar nuestra Asamblea General, el encuentro de quienes formamos parte de nuestro movimiento comunitario.

Las Asambleas Generales de la Red implican la representación de las comunidades que forman parte de toda la organización, de manera que la majestad de sus decisiones señala y ratifica nuestro camino.

Todas las decisiones que se toman en las Asambleas son por consenso, de acuerdo a la forma en que estamos organizados. Si bien hay responsabilidades de dirección, nada procede de manera inconsulta y son imposibles –afortunadamente– cualquier tipo de arbitrariedad o manejo que no sea colectivo.

Asumir esta manera ya implica un compromiso. Y es la voluntad lo nos que afirma y hace crecer como propuesta comunitaria.

Así, el quehacer como bibliotecas y la promoción de la lectura no constituyen un trabajo ni una función: son una apuesta por la vida y el franco derecho a vivirla, afianzando el imperioso gozo de leer los contextos y los textos, para rehacerlos o embellecerlos colectivamente.

Por eso será que empezamos siempre –con la ceremonia del All’pata paguikun– agradeciendo a la tierrita que nos hace posibles; a las montañas que cuidan nuestros andares; y a los difuntos cuyo ánimo prevalece.